¿Desde cuando uno comienza a olvidar lo que uno fue?
Fuiste buena, dabas todo por las otras personas y querías su felicidad, pero eso costaba caro.
Hoy en día no recuerdo quién era antes. Esa persona que buscaba la perfección y que creía que en algún momento la alcanzaría.
Hoy ya no soy tan crédula. O quizás el crecer te hace más débil y tonta. Yo creo que es lo segundo.
Pensé en algún momento que debía aceptarme tal cual era, enfocándome solo en mis contras, pero resulta que también tenía cosas buenas, pero hoy ya no las recuerdo.
¿Qué me pasó?
Crecí y olvide lo importante que eran los valores, crecer con ellos. Lo importante que era aprender las lecciones y valorar lo difícil que había sido salir del aprieto.
A veces pienso en que no merezco las cosas buenas que me han pasado, pero eso es una mentira.
He hecho muchisimo para estar donde estoy. Para que me valoren por algo. Hice un maravilloso trabajo con mis niñas en scout. Estudié mucho para no echarme ningún ramo y estar en mi último año alcanzando mis mejores notas en toda mi vida. No he tomado ni fumado ni drogado, dándole tranquilidad a mis padres cada vez que salí. Hice cosas terribles, pero también hice cosas buenas.
Merezco una oportunidad de cambiar sin tener que empezar de cero. Es justo para alguien que se ha esforzado mas de la mitad de su vida en ser una buena persona y en hacer feliz al resto.
Hay un equilibrio en todo esto. No debo olvidar que yo soy tan importante como el resto. Respeta para que te respeten.
Me estoy dando una segunda oportunidad de cambiar porque me tengo fe. Me enfocaré en lo importante y en sanarme mentalmente aunque tenga que dejar ciertos vicios. La gula, la lujuria, la pereza.
Nuevos comienzos no significa retroceder.

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